LOS SORPRENDENTES SECRETOS DEL FILM TWISTER

Cine 02 de noviembre de 2020 Por Ma. Emilia Lopez
Emblema del cine de catástrofes de los ’90, la película impactó al público por sus efectos especiales y una particular historia de amor entre cazadores de tormentas que tendrá su remake. Compartimos algunas curiosidades y secretos del film.

Vuelan vacas. Y autos. Y casas. Y personas. En el medio, una pareja a punto de firmar el divorcio, discute, se chicanea, se acerca impulsada por el viento y el agua de los tornados que tienen que enfrentar. Una tormenta adentro de otra. A casi tres décadas de su llegada a los cines de todo el mundo, Twister sigue impactando a fuerza de diálogos vertiginosos e imágenes imbatibles, con Helen Hunt y Bill Paxton como protagonistas y con Jan de Bont, que venía de lucirse al frente de Máxima velocidad (1994), en la dirección.ç

El proyecto debió sortear numerosas dificultades y un rodaje que no estuvo exento de accidentes y todo tipo de imprevistos. 

1. Los protagonistas. A mediados de los ’90, Helen Hunt se lucía como una de las protagonistas salientes de la sitcom Mad About You, junto a Paul Reiser. De hecho, las grabaciones de aquel memorable programa de televisión se vieron afectadas cuando la actriz encaró el proyecto del largometraje.  Reiser y Hunt estaban enojados porque la serie había sido cambiada de día de emisión (salía los jueves y pasó a los domingos), que la historia de la pareja estaba a punto de romperse y que, por lo tanto, el programa corría peligro.

2. Vientos de cambio. Lo que más impactó a los espectadores de la época fueron los efectos visuales y sonoros del largometraje. Durante las numerosas entrevistas que brindaron los protagonistas y el director de Twister antes del estreno, fueron revelados algunos detalles sobre cómo lograron aquellas imágenes tan impactantes de tornados y tormentas.

La producción invirtió unos 75 millones de dólares, y en los efectos producidos por computadoras y algo de animación con tomas de tornados reales como base.

A la vez, durante el rodaje los actores tuvieron que enfrentarse a una de las mayores dificultades: el viento persistente que se ve en la mayoría de las tomas.

Para que la potencia de las ráfagas de los tornados se viera realista en pantalla se utilizaron las turbinas de un Boeing 707, además de pequeños turbos de máquinas de viento dispuestos por todos lados. El ruido, por momentos, era ensordecedor para trabajaron en el rodaje.

Fueron usadas combinaciones de distintos gemidos de animales, en su mayoría camellos, para recrear el sonido arrasador de las tormentas.

Detrás de la producción ejecutiva y de otras ideas que facilitaron los efectos especiales estuvo Steven Spielberg.

3. Una multitud en Oklahoma. El equipo de rodaje se trasladó a Oklahoma para las grabaciones de los pequeños pueblos rurales arrasados por los huracanes, las persecuciones y hasta la memorable escena que tiene lugar en un autocine.

Se calcula que, en total, estuvieron casi 90 días, en los que no faltaron problemas. El equipo técnico montó una suerte de campamento, con los enormes camiones de filmación, en uno de los pueblos rurales de la zona. Para la escena final, de hecho, usaron una enorme granja de cría de cerdos. Según revelaron los técnicos, durante varias jornadas el olor de los desechos de los animales impregnó todo y debieron cubrirse la boca para no sentirlo.

El clima tampoco ayudó: el cineasta dijo en varias entrevistas que hubo días en los que llovió torrencialmente por unas horas y pocos minutos después salió el sol con toda su potencia.

4. Golpes y ceguera temporal. Entre los inconvenientes más severos que tuvieron, los protagonistas revelaron en varias entrevistas que el que los más asustó tuvo que ver con sus ojos. Ocurrió que, para generar el contraste entre la oscuridad de los tornados y lo que ocurría dentro de los vehículos, la producción debió utilizar faros extremadamente potentes, instalados en la caja de las camionetas en las que se trasladaban, que dañaron la vista de los actores.

Tanto, que en una ocasión tanto Helen Hunt como Bill Paxton padecieron una ceguera temporal que preocupó a todos. Con el paso de las horas, la situación mejoró y pudieron seguir. Sin embargo, los dos debieron usar durante varios días gotas en los ojos y anteojos especiales por el daño que persistía en sus retinas.

5. Juicio por plagio. En 1998 una noticia impactó a la opinión pública estadounidense: el guionista Stephen Kessler inició una demanda a la producción de Twister por presunto plagio. Aseguraba que el largometraje estaba basado en un guión que él había escrito bajo el título de Catch the Wind, que había enviado a distintas productoras, entre ellas, Dreamworks, de Steven Spielberg.

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