DISFRACES, PLAYA Y TOQUE DE QUEDA

Novedades 02 de noviembre de 2020 Por Ma. Emilia Lopez
Los 40 años de Nicole Neumann llegaron con todo. Luego de un período de incertidumbre por la pandemia, la modelo finalmente pudo viajar a Miami y acercarse al festejo que había soñado, en el que contó con la compañía de sus hijas y amigos en un fin de semana inolvidable junto al mar.

La modelo festejo su  cumpleañero, organizado por el relacionista público Gaby Álvarez, con quien lo une una amistad desde los ’90, cuando ambos iniciaban sus respectivas carreras. Los festejos del sábado incluyeron una cena en el living del Hotel Faena con menú del Restaurant Los Fuegos, propiedad del reconocido chef Francis Mallmann, y continuaron con la fiesta de disfraces en el exclusivo salón del hotel.

Con estrictos protocolos sanitarios, las mesas se armaron con un máximo de seis personas, con distanciamiento social y la obligación de utilizar el tapabocas para circular por el salón. Hubo música en vivo, aunque no se habilitó la pista de baile, y todo culminó puntualmente a las 12 de la noche, pero no se trató de un cuento de hadas: en Miami rige el toque de queda y las actividades deben finalizar a la medianoche.

La modelo posó sonriente junto a sus tres hijas, Indiana, Allegra y Sienna, fruto de su matrimonio con el ex futbolista Fabián Cubero.

La fiesta contó con 250 invitados en el exclusivo salón del Hotel Faena, un sitio que han visitado algunas de las estrellas más importantes del mundo del espectáculo, como Madonna, Jennifer López y Beyoncé. La modelo y sus hijas se alojaron allí durante el fin de semana invitadas por Álvarez, relacionista público del hotel. “Feliz, feliz, disfrutando a full”, contó ella en un video en el que se los vio juntos y que mostró la intimidad del festejo. Nicole compartió la mesa principal junto a sus hijas, Álvarez y su pareja, la diseñadora Lucrecia Gamundi.

“Terminando una vuelta al sol... Y por comenzar una nueva, con muchas expectativas y anhelos”, escribió Nicole, quien en el último tiempo se cargó de angustia por creer que sus 40 llegarían con una celebración modesta, obligada por la pandemia. “Lo planifiqué, lo lloré en los meses de encierro cuando vi todo imposible y lejano. Pero los sueños se hacen realidad”, se descargó luego. Con el correr del tiempo, los barbijos serán un incómodo recuerdo y nadie podrá quitarle lo soñado.

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